Esta Editorial de Alta Costura novias con LouVila y Laura Escribano se realizó en en el corazón de la fotografía de bodas más artística y auténtica, nace una colaboración que trasciende lo visual para convertirse en una experiencia sensorial. LouVila, fotógrafo especializado en bodas y editoriales de autor, captura la esencia de un universo donde la tradición, el arte y la moda se entrelazan en perfecta armonía. En esta ocasión, su objetivo se posa sobre una propuesta única: la nueva colección de Laura Escribano, modista y diseñadora, reconocida por su dominio de la costura artesanal y su visión atemporal de la novia moderna.
Esta Editorial de Alta Costura novias, titulado “Diseños a Medida”, es mucho más que una serie de imágenes; es una oda a la belleza hecha a mano, a los detalles que cuentan historias, y al alma que se oculta tras cada puntada.
Laura Escribano es mucho más que una diseñadora de vestidos de novia. Es una artista que cose sueños con hilos de historia. Desde su atelier en Madrid, rescata tejidos antiguos —muchos de ellos datados entre 1850 y 1930— para transformarlos en piezas únicas con espíritu Bohemian Folk. Su proceso creativo no empieza en el maniquí, sino en la observación del cuerpo femenino, en la lectura de sus formas, sus volúmenes y su esencia. Cada diseño de esta Editorial de Alta Costura novias se adapta como una segunda piel, como si siempre hubiera pertenecido a quien lo lleva.
El trabajo de Laura es una reivindicación de la alta costura más pura. En un mundo de producción rápida y en serie, ella se mantiene fiel al legado de las grandes modistas del pasado: bocetos hechos a mano, patrones diseñados al milímetro, pruebas personales y, sobre todo, un respeto absoluto por la identidad de cada novia. Su atelier es un templo de paciencia, belleza y dedicación.
En esta Editorial de Alta Costura novias se observa un estilo íntimo, delicado y cinematográfico, LouVila logra que cada imagen hable por sí sola. Sus composiciones juegan con la luz natural, las texturas de los vestidos y los espacios elegidos para la producción. Pero más allá de lo técnico, su mirada capta lo invisible: la emoción, la intención detrás del diseño, la conexión entre la novia y su vestido.