Una celebración llena de emoción y belleza natural.
El pasado 21 de septiembre, tuve el privilegio de documentar la boda de Sara y David, una pareja encantadora que celebró su gran día entre Medina del Campo (Valladolid) y la espectacular finca La Dehesa de Pedrosillo, en plena provincia de Ávila. Una jornada marcada por la emoción, los detalles cuidadosamente seleccionados y un entorno natural que elevó la experiencia a un nivel inolvidable.
Para cualquier pareja que sueñe con una boda en Ávila rodeada de vegetación, tradición y un toque sofisticado, esta celebración es un ejemplo perfecto de cómo crear un evento auténtico y lleno de personalidad.
Sara comenzó su Boda en Dehesa de Pedrosillo en una preciosa casa unifamiliar, propiedad de una amiga de la infancia. Ese entorno cálido y familiar fue el refugio perfecto para calmar los nervios previos a la ceremonia. Su estilismo fue impecable: un elegante vestido de Valenzuela Atelier y unos delicados zapatos de Flor de Asoka, que realzaban su esencia elegante, natural y romántica.
David, por su parte, se preparó en casa de sus padres, acompañado de sus seres más cercanos. Optó por un traje sobrio pero elegante, reflejo de su personalidad tranquila y equilibrada. Su look encajó a la perfección con el ambiente íntimo y auténtico de la boda.
La pareja se dio el “sí, quiero” en una iglesia del centro de Medina del Campo, en un día de septiembre que trajo consigo un clima fresco, ideal para una boda de otoño. La ceremonia de esta Boda en Dehesa de Pedrosillo fue emotiva, rodeada de amigos y familiares, y cargada de miradas cómplices, gestos sencillos y mucho cariño. Un instante inolvidable que marcó el inicio de una celebración mágica.
Tras la ceremonia, nos trasladamos a la finca La Dehesa de Pedrosillo, un enclave natural único en Ávila.